Muchas personas notan espacios nuevos entre sus dientes después de una limpieza profesional y se preocupan. La buena noticia: esos huecos no son “nuevos”, solo estaban ocultos o camuflados por inflamación y sarro. Aquí te explicamos por qué ocurre y qué hacer.
1. Encías inflamadas y edematización
La acumulación de placa y sarro hace que las encías se hinchen y oculten los espacios entre los dientes. Tras la limpieza, las encías se retraen y los huecos que ya existían se hacen visibles.
2. Recesión gingival
Algunos tratamientos periodontales profundos pueden bajar un poco el margen gingival, dejando expuestos los cuellos de los dientes. Esto hace que los espacios entre dientes se vean más evidentes.
3. Pérdida de inserción y soporte óseo
En casos de periodontitis avanzada, la pérdida de hueso y tejido de soporte contribuye a que los dientes se vean más separados tras la limpieza. La reducción de inflamación también puede hacer que los dientes se perciban más “flojos” o movidos.
4. Trauma por instrumentación y percepción aumentada
El uso de instrumentos para remover sarro puede causar un trauma leve y transitorio en las encías. Además, con dientes limpios, se perciben mejor los espacios que antes estaban tapados por placa o sarro.
Los huecos visibles después de la limpieza dental no son nuevos. Son el resultado de encías que se recuperan, pérdida de inflamación y, en algunos casos, cambios por enfermedad periodontal. Mantener revisiones periódicas y un buen cuidado dental ayuda a que tu sonrisa se vea saludable y fuerte.
Si quieres mantener tus dientes sanos y evitar sorpresas, agenda tus limpiezas periódicas y revisiones con tu dentista de confianza. ¡Tu sonrisa te lo agradecerá! 😁

